Francia, emigración, globalización
En relación a lo comentado en este post.
En un extremo tenemos al que piensa que alguien que lleva una vida en la que cada dia 'le sobra en el plato y no rebaña' está obligatoriamente destinado a compartir, sino hasta su propio plato se puede ver vacio algun dia. En el otro, el que cree que el que pasa hambre es por circunstancias como las que lee, ve, le comentan, y que hace inconscientemente suyas. En el medio, el resto. El tema de la pobreza, la globalizacion, de la emigración, parecen temas políticos que han de resolver los gobiernos, pero ¿y cada uno de nosotros? ¿que hacemos al respecto? Me considero del primer extremo, aunque otros seguro que piensan que estoy en el segundo (cuando voy a comprar a Mercadona hay unos cuantos en la puerta).
¿Estamos decididos a resolverlo? ¿A hacer algo al respecto que esté en nuestra mano? ¿Lo posponemos para que lo resuelva otros y aplicamos unas medidas que momentaneamente alivien la situación? Esto me recuerda a como algunos educan a sus hijos: no se les atiende, cuando se les atiende dentro de lo que creemos que se ha de atender, no se les educa, cuando queremos hacerlo no hemos aprendido ni tenemos experiencia, 'parece' que no nos hacen caso y no hacen las cosas como nosotros 'les hemos enseñado', confunden modelos de referencia, ...total..'un lio, che'. Y cuando llega cierta edad, nos abruma el pensamiento de que no hemos hecho todo lo posible, que no lo hemos sabido hacer y que en este punto ¿que hago? 'medidas que momentaneamente alivien la situación'.
Me convienve hacer algo que esté en mi mano.
Ayer, al ir a comprar a Mercadona habia una persona pidiendo en la puerta, no le dí nada. Después demasiadas cosas poco claras sobrevolavan por encima de mis quehaceres. Me convienve hacer algo que esté en mi mano.
He visto un reportaje sobre lo que hace una ONG 'Movimiento por la Paz, el Desarme y la Libertad (MPDL) de Aragón' en Yoro, en Honduras. No hay palabras para expresar que cosas tan maravillosas hacen.
Propongo que la gente se ponga como meta ser 'incondicionalmente generoso', a la vez que darse cuenta de que hay para todos, que la idea de escasez está demasiado ligada a nuestro nivel de sobrado bienestar.

don pelayo dijo
Yo me encuentro en tu línea, pero creo que hay que tener cuidado con no enriquecer a estafadores y demás y eso es lo que nos está haciendo ser cada vez menos generosos.
En mi opinión podemos todos los días, semanas o meses según presupuesto, comprar un paquete de pasta o lentejas o garbanzos que son ricos en proteinas, fibras y muy nutritivos y ver la forma de hacer que lleguen a los más necesitados.
La pena es ver a gente que conoces personalmente a la que tienes que ayudar y es sólo porque al final viven por encima de sus posibilidades y mejor que tú incluso aunque a final de mes no sepan que comer.
En mi opinión lo mejor es donar alimentos, nunca dinero y vereis como os dareis de cara con ONGs que no aceptan más que la pasta, cosa que me huele mal por más que me quieran explicar que hay otras cosas tan necesarias como la alimentación.
9 Noviembre 2005 | 12:34 PM